Eduardo Arocena
Estudiante y trabajador precarios. Indignado de sofá que decidió comprometerse y aportar su grano de arena. Espectador cada vez menos impasible de la vida.
TRUMP Y LA DEBACLE DEL IMPERIO III
Y a este paso, el ragnarok, el fin del mundo de la mitología nórdica. Me pregunto qué información atesora el Mossad para mantener pasivos o incluso genuflexos a innumerables países mientras han arrasado con Gaza y ahora bombardean Irán y Líbano. Cuántos secretos inconfesables de países, dirigentes políticos o empresas deben manejar para que nadie se oponga frontalmente a las atrocidades que están cometiendo. Cuántos archivos al estilo Epstein deben usar como medio de chantaje para forzar el apoyo de la UE y la inacción de otros. ¿Cómo han acumulado tanto poder en EEUU para tener tanta influencia? Porque si no, no me lo explico. El motivo alternativo es que comulguen con sus ideas o fines.
Trump actúa como el matón de patio de colegio que campa a sus anchas con total impunidad, y no le faltan acólitos para aprovecharse de ello. Y, como siempre, los pobres pagan con sus vidas las guerras que libran los ricos para ser más ricos. Lo fascinantemente contradictorio es que los soldados estadounidenses gozan de sanidad y educación universitaria gratuita mientras luchan para un país que abandona a sus propios ciudadanos a su suerte. Socialismo para los militares, capitalismo salvaje para el resto.
EEUU mantiene el bloqueo en Cuba porque no puede permitir que un país comunista logre tener mejor nivel de vida que ellos y cunda el ejemplo en el resto del mundo. Aún así la esperanza de vida en Cuba es mayor que en EEUU. Han boicoteado todas y cada una de las experiencias socialistas en el mundo, o fomentado y patrocinado golpes de estado directamente, y luego dicen que el socialismo no ha funcionado nunca. Pretende instalar su escudo antimisiles en las fronteras de Rusia y luego se escandaliza cuando los rusos se molestan. Acusan a México de ser un narco estado, pero son ellos los que venden armas a los ejércitos privados de los narcos, lavan su dinero negro y consumen su droga.
Abandona todas las organizaciones mundiales y chantajea a todos sus aliados, y luego se sorprende cuando alguien levanta la voz, se opone y se defiende. Está llevando a cabo una guerra sin cuartel por los recursos naturales del planeta como Pedro por su casa, acercándose peligrosamente al punto de no retorno, la guerra civil o al apocalipsis nuclear. Todo sea para mantener la hegemonía o recuperar cuota de poder ante una China creciente que le disputa el liderazgo planetario. China, un país que ha sacado de la pobreza a 200 millones de personas aplicando una economía capitalista pero dirigida y planificada por el Estado, que es como debería ser. La economía al servicio de las personas y no al revés.
Qué tiempos tan oscuros nos ha tocado vivir. Ojalá pudiéramos hacer algo ¿verdad?. No sé, algo como votar, manifestarnos, organizarnos, boicotear productos israelíes y norteamericanos, educarnos, informarnos, ayudarnos, movilizarnos… Hay que dar la batalla cultural en todos los frentes o la alternativa es estremecedora.