Erreportaiak - Reportajes

2020-10-16
Sociedad - Gizartea

Este verano comenzaron las obras del Plan Eultza, un plan que ha estado parado durante años y que ha sufrido varias modificaciones. Un plan que sumará 3.000 nuevos vecinos y vecinas y que lleva en boca del pueblo más de 20 años desde aquel Corte Inglés que nunca llegó. ¿Cómo se transformó en lo que es ahora? ¿Cómo afectará a los servicios y a la vida de Barañain?

Concentración realizada en el pleno de septiembre

La fase inicial del proyecto se remonta al año 1.999 cuando el Ayuntamiento de Barañain, entonces gobernado por Juan Felipe Calderón de UPN, quiso construir el centro comercial “Rio Center” que no obtuvo el visto bueno del Gobierno de Navarra, gobernado también por su mismo partido. Este hecho trajo el enfado de la corporación municipal de UPN, y se resolvió con el famoso “olvido” de los regionalistas Navarros a presentar su candidatura en las elecciones de ese mismo año, perdiendo la alcaldía pasando a manos de la extinta CIB. Años más tarde el Supremo daría la razón a Calderón mediante una resolución judicial, pero aquel proyecto de centro comercial ya carecía de sentido teniendo en cuenta que ya existían La Morea e Itaroa, este último con serias dudas de viabilidad.

El proyecto quedo en el olvido hasta que las empresas propietarias de los terrenos presentaron una iniciativa en 2.006, aprobada inicialmente por el Ayuntamiento en el año 2.007 y definitivamente en el año 2.008, calificando ya los terrenos como urbanizables. La crisis económica que estallo en aquel año, derivada de una política del ladrillo sin frenos, hizo que el proyecto presentado quedara en entredicho. Aún así las empresas propietarias de los terrenos, Gestión y Obras Millenium SL y la promotora “El Txori” SL, presentaron un proyecto de modificación del plan municipal de Barañain para su fase de aprobación cumpliendo la nueva normativa del Gobierno de Navarra. Este proyecto preveía 920 viviendas y se vinculaba al plan de la estación del Tren de Alta Velocidad proyectado en Etxabakoitz.

El proyecto fue aprobado definitivamente en noviembre de 2011 por UPN y PSN, un hecho remarcable ya que blindaba el proyecto y lo hacía irreversible y de obligado cumplimento. UPN y PSN dieron su visto bueno al proyecto mientras Batzarre se abstuvo y Bildu, NaBai y PP votarón en contra señalando que siempre "han estado en contra del proyecto" (Oihaneder Indakoetxea, Bildu), que el proyecto "era un monstruo" ( Pilar González, PP) y que era "una modificación nefasta que se ha tramitado rapidamente" (Consuelo Goñi, NaBai). A inicios de 2012 se le sumaban las alegaciones presentadas por la cooperativa Iruñalde (Plaza de los Castaños). La cooperativa consideraba que afectaba a sus terrenos, ya que se planteaba la modificación de la Avenida del Estadio, se eliminaban plazas de aparcamiento e interfería la con su salida de garaje. Estas condiciones no se cumplieron y sumado a los años más duros de la crisis hizo caer al proyecto otra vez en el olvido, pasando su propiedad a diferentes dueños.

En 2.019 el propietario mayoritario de la parcela, Francisco José Portillo, actuando en representación de la Junta de Compensación de los terrenos y de JULFARCHI SL (nuevo propietario) presentó un nuevo plan urbanístico, una actualización del de 2.011 con las deficiencias subsanadas. Cabe señalar que JULFARCHI SL es una inversora con domicilio en la Calle Serrano de Madrid. El nuevo proyecto es aprobado inicialmente al final de la legislatura anterior en mayo de 2.019 con el visto bueno arquitecto y de la secretaria. Al no presentarse alegaciones es aprobado finalmente el 9 de diciembre de 2019 por la Junta de Gobierno del nuevo Ayuntamiento, estos dos últimos actos son de obligado cumplimiento tras la aprobación de noviembre de 2011.

Ante esta situación agravada durante años varios vecinos y vecinas de Barañain han calificado el plan de “pelotazo urbanístico", denunciandolo durante el pleno de septiembre. Denuncian que la construcción de 920 viviendas suponen unos 3.000 vecinos más, más de un 10% de la población actual de Barañain y que se suma a las nuevas construcciones de Etxabakoitz Norte. Este hecho acarreará una evidente carga en los servicios basicos de Barañain, así como en el transporte y en el tráfico. También denuncian que estas viviendas no solucionarán el éxodo de los jóvenes de Barañain ya que no hay planteada ninguna prioridad para vecinos de Barañain.

 

El proyecto en números:

  • Un total de 239.808 metros cuadrados con los límites del Arga al norte, Lagunak al este, Ronda Cendea de Olza al sur y al este y más de 30 metros sobre la vía de ferrocarril al oeste.

  • 238 viviendas de protección oficial

  • 222 viviendas de precio tasado

  • 460 viviendas libres

  • Presupuesto de 10,18 millones de euros

  • Plazo de dos años

Diseño y desarrollo Tantatic