Marta Nicolay

2017-03-06

Si no tengo ni cuerpo ni cara no soy nada

Voy a ser más sincera que nunca por una vez. Tengo miedo. Tengo muchísimo miedo. El por qué es porque ya no sé de qué escribir porque cada vez mi mente está más vacía.

No sabría cómo definirlo pero voy a intentar hacerlo cuidando mis palabras y expresándome de la manera más clara posible. Por esto, voy a hacer un llamamiento a las personas jóvenes, de mi edad más o menos, que estén leyendo esto.

Hay muchas mañanas que me levanto aturdida, en ese segundo en el que mis ojos se abren al despertarme, mil obligaciones, pensamientos y preocupaciones caen sobre mí y no me dejan dosificarme para hacer las cosas poco a poco. Trabajos de la universidad, tareas de casa, amigos, familia, novio, deporte, extraescolares, exámenes, mi cuerpo etc. más todas las ramificaciones externas que tienen cada uno de esos pensamientos.

Que si uno del grupo no va a enviar su parte a tiempo y la tengo que hacer yo porque soy la cabeza del trabajo, que hoy tengo que salir media hora antes para ir a trabajar y conseguir la paga que no me dan mis padres por ser un desastre en casa, que tengo que limpiar el baño y fregar los platos porque si no, no salgo este finde. Hoy me veo más gorda y flácida, esta semana no he hecho deporte, quiero estar mejor para tener éxito en Instagram, para parecerme a esa modelo que sube esas fotos que tanto me gustan y que tanto les gusta a los demás. Quiero que mi novio me vea más guapa y más fibrosa y que así no le dé a like a otras. Quiero salir por ahí y que la gente me reconozca por mis fotos. Si no tengo cuerpo y cara no soy nada.

Quiero ser famosa por méritos externos y superficiales.

Sí, no quiero que se me juzgue por esto, pero a veces lo he llegado a pensar. Al poco tiempo me he llegado a avergonzar. Quiero desnudarme ante vosotros porque no creo que haya sido la única a la que se le hayan pasado estos pensamientos por la cabeza. Sé que es difícil, está tan a nuestro alcance esta influencia, es ya un nuevo empleo, una nueva forma de vida, es una nueva rama del márketing.

A veces tengo mucho miedo de lo que puede llegar a crear en mí el alrededor, no solo crear en mí sino crearme otra vez desde cero y hacerme ser otra persona de la que realmente soy, una persona superficial y sin unos buenos valores, tal superficie que con los años se pasará y envejecerá.

Tengo mucho miedo por las niñas y los niños que están naciendo casi con un perfil ya creado en Instagram. Nacen expuestos y pasan su época madurativa en la que se desarrolla tanto su personalidad como su cuerpo, preocupándose solo por lo segundo, como si fuera una carcasa, una funda de móvil que quieres cambiar cada semana, para demostrar que tienes muchas, y más bonitas, en tus selfies en el espejo.

Tengo miedo de que Instagram pase a ser de una plataforma para compartir todo tipo de fotos a un Casting de Elite Models o Victoria’s Secret.

Es por todo esto que me gustaría que entre todos los jóvenes lucháramos porque nuestra generación sea la generación de los valores y no la generación de la inseguridad causada por la superficialidad de los medios que nos rodean.

Diseño y desarrollo Tantatic